Cuba

Brasil: deserciones reviven críticas a cubanos

BRASILIA (AP) — La deserción de dos médicos cubanos que llegaron a Brasil para participar en un programa oficial que lleva atención en salud a comunidades remotas revivió los cuestionamientos sobre posibles violaciones a las leyes laborales en la contratación de los galenos.

Los cubanos, que integran la mayor parte de los profesionales del programa Más Médicos, fueron contratados en un acuerdo con el gobierno de la isla bajo el cual los médicos reciben entre 25% y 40% del salario y el resto va al gobierno de Cuba.

El esquema despertó cuestionamientos de organizaciones médicas y de fiscales de trabajo en Brasil cuando el programa fue lanzado el año pasado, pero dos deserciones ocurridas en la última semana dieron nueva vida a las objeciones.

El fiscal laboral Sebastiao Caixeta anunció que exigirá al gobierno corregir lo que calificó de “ilegalidades” de Más Médicos para garantizar que los cubanos reciban las mismas condiciones salariales que los profesionales brasileños y de otros países que participan en el programa.

El caso estalló luego de que la semana pasada la médica cubana Ramona Matos Rodríguez abandonó su puesto en la localidad amazónica de Pacajá reclamando que recibía solo 900 reales mensuales (375 dólares) mientras sus colegas de otros países obtenían el salario completo de 10.000 reales (4.165 dólares). La médica recibiría otros 600 dólares mensuales en Cuba.

El salario de los participantes de Más Médicos es pagado por el gobierno federal brasileño mientras que los municipios que los reciben se encargan de proporcionar residencia y alimentación.

Un nuevo caso de deserción se conoció el lunes cuando Ortelio Jaime Guerra publicó en su perfil de Facebook que había dejado su puesto en Pariquera-Acu, en el interior del estado de Sao Paulo, y se había ido a Estados Unidos.

Sin embargo, el ministro de Salud, Arthur Chioro, minimizó las salidas de los médicos y consideró que se trata de “un número bajo comparado con la cantidad de profesionales que actúan”.

El ministro se refirió a las deserciones en una conferencia de prensa en la que anunció la tercera fase de Más Médicos, que extenderá la iniciativa a 3.279 ciudades desde las 2.166 atendidas actualmente por el programa. Con esta fase se alcanza un total de 9.548 médicos inscritos en el programa, de los cuales 1.241 son brasileños y los restantes extranjeros, principalmente cubanos, según Chioro. El gobierno espera llegar a 13.000 médicos a finales de marzo.

Chioro precisó que 89 médicos han desistido del programa, de los cuales 80 son brasileños y los restantes extranjeros que en su mayoría alegaron motivos personales para regresar a sus países.

“Lo que no podemos es hacer que la población se vea perjudicada, nuestra tarea es hacer la sustitución” de los médicos que desisten, comentó el ministro.

La iniciativa de llevar atención en salud a áreas carentes recibió amplio respaldo entre la población según las encuestas de opinión y ayudó a apuntalar los índices de popularidad de la presidenta Dilma Rousseff, quien aspira a la reelección en los comicios de octubre.

Sin embargo, generó rechazo en las organizaciones médicas brasileñas que cuestionaron la forma en que el gobierno agilizó la contratación de médicos extranjeros al suprimir el examen de revalidación de su título en el país sudamericano.

La Asociación Médica Brasileña, uno de los principales gremios del sector, emitió el martes un comunicado en el que cuestionó tanto la forma en que los extranjeros fueron admitidos al programa como las condiciones contractuales de los cubanos.

“El resultado de la implantación irresponsable del programa del gobierno federal viene a tono con las denuncias de vínculos laborales análogos a la esclavitud. Los profesionales son traídos a Brasil con libertad cercenada y un sistema de pago diferente de otras nacionalidades”, dijo la asociación.

La organización médica ofreció empleo a Matos Rodríguez en un puesto administrativo de sus dependencias en Brasilia mientras se resuelva su pedido de visa para viajar a Estados Unidos, donde pretende ir para encontrarse con su pareja, radicado en Miami. Matos Rodríguez también pidió asilo en Brasil.

El fiscal Caixeta interrogó a la médica el lunes y aseguró que la cubana ratificó su sospecha de que el programa incumple los derechos laborales de Brasil.

“Hay un incumplimiento de las leyes laborales. En el contrato, por ejemplo, no hay previsión de pago de vacaciones ni de aguinaldo”, dijo el fiscal a periodistas después de tomar declaraciones a la cubana.

El diario Folha de S. Paulo publicó el lunes que el gobierno estudia renegociar el contrato con La Habana para aumentar el pago a los médicos cubanos, pero la versión no fue confirmada por autoridades brasileñas.

© 2014, La Prensa Asociada.

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