Salud y Bienestar

Alimentos transgénicos confunden a consumidores

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WASHINGTON (AP) — Los alimentos modificados genéticamente han estado rondando desde hace años en Estados Unidos, aunque la mayoría de los ciudadanos no tiene idea si los está consumiendo o no.

La Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) dice que dichos alimentos no necesitan ser etiquetados, de modo que algunos estados están tomando iniciativas propias.

Vermont recientemente fue el primer estado que requirió etiquetar los organismos modificados genéticamente (OMG por sus siglas en inglés). En muchos otros estados hay proyectos e iniciativas pendientes.

¿Hace falta realmente distinguir un alimento transgénico del que no lo es?

Los oponentes dicen que los consumidores tienen derecho a saber si los alimentos que consumen contienen OMGs. La industria del alimento y las compañías que modifican genéticamente las semillas se han opuesto a las etiquetas, argumentando que los OMGs son seguros.

¿QUÉ SON?

Los alimentos modificados genéticamente son plantas o animales a los que les han insertado en su ADN genes copiados de otras plantas o animales.

No es una idea nueva. Durante siglos, los seres humanos han apelado a la manipulación genética por medio de la cría selectiva, como por ejemplo para conseguir ejemplares de perros más dóciles, ganado más carnoso o tomates más dulces.

Lo que es diferente sobre los alimentos transgénicos es que la manipulación se efectúa en un laboratorio. Los ingenieros no tienen que esperar que la naturaleza produzca el gen deseable. Aceleran el proceso transfiriendo un gen de una planta o un animal a otros.

La mayor parte del maíz y los frijoles de soya en Estados Unidos son sometidos a modificación genética para resistir las pestes y tolerar los herbicidas.

Sin embargo, todavía no hay carne o pescado modificados. La FDA todavía no ha aprobado ninguno.

LOS RIESGOS

La gran mayoría de las investigaciones científicas halló que los alimentos sometidos a ingeniería genética son generalmente seguros.

Una revisión científica italiana de 10 años de investigación, publicada en 2013, concluyó que hasta ahora no se ha detectado “ningún riesgo significativo vinculado directamente con el uso de cultivos” modificados genéticamente.

El Center for Science in the Public Interest (Centro para la Ciencia en Interés Público), un grupo notorio por sus críticas a las empresas alimenticias y a los ingredientes artificiales e insalubres en los alimentos, no se ha opuesto a los alimentos modificados genéticamente por considerar que no hay pruebas de que sean peligrosos.

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LOS BENEFICIOS

La industria agrícola cosecha beneficios con los alimentos transgénicos.

Un ejemplo lo constituyen los cultivos modificados para resistir las pestes o tolerar los herbicidas. Asimismo, empresas como Monsanto, que producen semillas modificadas, dicen que su tecnología será necesaria para alimentar a una población creciente ya que podrán adaptar los cultivos a determinados climas y terrenos.

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LAS POLITICAS

Hay una puja creciente entre los partidarios de etiquetar los alimentos modificados y la industria alimentaria.

Los oponentes de los OMGs han apelado a los estados para conseguir que se aprueben leyes que exijan el etiquetado. Las medidas sometidas a votación en California y el estado de Washington fracasaron, pero prevalecieron en Vermont. Maine y Connecticut han aprobado leyes que requieren etiquetas, pero no entrarán en vigencia a menos que otros estados lo hagan. La industria alimentaria dijo que cuestionará la ley de Vermont ante la justicia.

Las periodistas de The Associated Press Seth Borenstein y Lauran Neergaard contribuyeron a este despacho.

Mary Clare Jalonick organicoChuck Burr muestra un cultivo orgánico en las afueras de Ashland, Oregón, el 12 de mayo del 2014. Por otra parte, los alimentos modificados genéticamente han estado rondando desde hace años, aunque la mayoría en Estados Unidos no tiene idea si los está consumiendo.La Administración de Alimentos y Medicamentos dice que dichos alimentos no necesitan ser etiquetados, de modo que algunos estados están tomando iniciativas propias. Vermont recientemente fue el primer estado que requirió etiquetar los organismos modificados genéticamente (OMG). En muchos otros estados hay proyectos e iniciativas pendientes.(AP Foto/Jeff Barnard)

© 2014, La Prensa Asociada.

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